El concierto de Dave Bee: Mi gente de Chile, ¡REPRESENTÁNDOME!

El concierto de Dave Bee: Mi gente de Chile, ¡REPRESENTÁNDOME!

Quizás la cancelación del segundo concierto que Dave Bee daría en Valparaíso pudo tener repercusiones en la impresión que se lleve de Chile para su regreso a España, pero creo que lo que vivió el pasado jueves primero de septiembre con el casi millar de fanáticos que repletaron el recinto de San Diego 334 es trofeo suficiente para enamorarse de este pedazo de tierra del sur del mundo. Al menos comprobó con hechos concretos que su legado iba más allá de haber editado unos cuántos discos en el génesis de la industria musical de su patria natal y no hay dinero suficiente de discográfica alguna que hoy pueda pagar eso.

Por Darío Gutiérrez O. (a.k.a. Guissario Patiño)
Fotografías por Damaris Sedini @sedini.jpg | Colaboración audiovisual: Bryelone.
Laceldadebob, septiembre de 2011.

Sabíamos que algún día tenía que pasar y ese día llegó. Dave Bee aterrizaba en Chile invitado para dar una mini gira llamada “Hip Hop 24 Horas al Día”. La primera fecha confirmada tuvo lugar en Santiago Centro, en el edificio del remodelado 334 de calle San Diego. Afuera los rezagados hacían fila para conseguir alguna entrada que la preventa no les dejó tiempo, mientras que en el segundo piso del amplio galpón un lleno total esperaba impaciente que se iniciara la fiesta. El hombre de la BeatXperience Crew, Satrumentalz, fue quien recibió a la concurrencia con un selecto repertorio que se extendió por casi una hora que duró su warm up: Bahamadia, Big Pun, KRS One, Liricistas, Fat Joe, Nas, Slum Village, Sólo Los Solo y Cookin’ Soul fueron algunos de los que con más fuerza sonaron.

Cada vez más repleto el sitio, era hora de ir por las primeras cervezas y la fila para pagarlas se hacía interminable, fila que sólo se hizo más fatigante en una segunda que estaba en el otro extremo del local y que era donde había que retirarlas. Entre bromas con cabros que también se les hacía eterno saciar la sed, aparece Pequeño Search presentando al paisano Hordatoj, quien abrió con “Fuck vieja sapa”, para continuar con otros éxitos seguros como: “No aguanto más”, “Levántate”, “Viejos habitantes”, “Perdedor” o “Hay luz”. Este último sencillo figuraba en el cartel del concierto con la etiqueta de “estreno videoclip”, pero no fue así, más bien se trataba de la grabación del mismo. Jotadroh se presentó en el escenario con una cámara de video amarrada al dorso y que se extendía hasta sobre su cabeza, grabando las revoluciones del público desde el mismo punto de vista que lo ve él como artista, así que respecto al lanzamiento de su nuevo videoclip aún no hay novedades.

Su socio y amigo Dj Tee fue quien lo acompañó en el show, quien en todo momento se mostró preciso,  avispado y presente en cada espacio. Sería descalificativo hablar de Sebastián Tirado como el “hombre de los apoyos”, a esta altura él hace su propio show dentro de la rutina, cada vez más pulido en el canto e ingenioso en los vocal scratchs. Le gente desde luego se lo hizo sentir con aplausos. El Bruto CHR también hizo una breve aparición en la rutina de Droh. Tal y como en los viejos tiempos, la dupla compartió el escenario y desempolvaron la versión del versus “Entre lo habitual y los desconocido”, la que generó reacción inmediata del publico al sonar los primeros loops del beat con su clásica introducción del “Okey sí…”. Pese a que el que pone los corchetes en la jeta tuvo algunos inconvenientes para entrar en los tiempos, el aberrante cabecilla de los Micabeskua logró sacar su parte entre nuevas adaptaciones de la letra y algunos vacíos de memoria tomados con buen humor.

Say what??:

Antes de seguir con los detalles del concierto, quiero hacer hincapié en una frase curiosa que dijo Hordatoj y que al igual que a varios esa noche me llamó mucho la atención. Fue cuando interpretaba –si es que no me equivoco— “Reincidentes”, haciendo cita al contenido de la letra dijo algo más o menos como: “…quiero aprovechar también de rendirle un homenaje a todos esos músicos que pasan piola, que son subvalorados, como: Movimiento Original, Anita Tijoux, Bubaseta, Mc Niel y Dj Dacel”. Sheldom Cooper en The Big Bang Theory diría algo como: “¿¿¡¡en qué universo paralelo Anita Tijoux y Movimiento Original son considerados artistas subvalorados??!!” No lo digo con intenciones de sonar irónico ni buscarle el lado veleidoso a la cosa; la verdad es que respeto mucho a Hordatoj y su obra, de hecho, en una conversación reciente en un carrete con Satrumentalz (en Cueto con Andes me parece), me preguntaba sobre gustos nacionales y le comentaba que si de favoritismos se trata, él es uno de los que no se mueven de las primeras posiciones, y es por lo mismo, porque si de algo puede sentirse orgulloso Eduardo Herrera es por el buen trabajo realizado junto al circulo de Habitación Del Pánico, ya que creo que son los únicos que en base al compromiso serio han podido ver resultados concretos y artísticamente ambicionar a más. Ana Tijoux fue nominada al Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Latino Rock, Música Alternativa o Urbana por su última producción 1977 (Oveja Negra), firmó con el prestigioso sello californiano Nacional Records y mientras está por Chile prepara La Bala, su próximo gran asalto que por lo visto va a salirse de todos los márgenes ya explorados. Y digo mientras pasa por Chile, porque la mayor parte del tiempo la ha dedicado a estar de gira por los más respetados escenarios del mundo, incluyendo Lollapalooza y Vive Latino. Bubaseta volvió hace poco de una mini gira por Colombia, Movimiento Original también estuvo tiempo atrás de gira por el centro y el norte de América, hace unas semanas lanzaron el videoclip de su último single y ya supera las 400.000 reproducciones en youtube. Mc Billeta (hermano menor de Mc Niel) con sólo 12 años ya suena en todas las radios su primer sencillo y puede jactarse de trabajar a la par con productores de la talla de Dj Bitman, mientras que Dj Dacel con Beatminds consolidó el proyecto que mayor tiempo se ha mantenido en vigencia en la historia del rap local, y que de pasada le cambió el significado a lo que acá entendíamos por la palabra beatmaker, abriéndole una ventana al mundo a un centenar de artistas anónimos; además de ser otro de los que pueden tocar fructuosamente en clubes internacionales… entonces, si eso es “pasar piola” ¿qué le queda al resto digo yo?

Claramente los mencionados en ese pequeño tributo de Hordatoj se escapan muy a lo lejos de lo que cualquier rapero promedio chileno podría aspirar actualmente, porque bajando el escalafón tenemos muchos otros con enorme potencial y talento, con miles de seguidores a lo largo de Chile y también reconocimiento en el extranjero, que tocan por lo menos tres veces en la semana en distintos eventos y ciudades, pero que aún con todo eso no les da más que para moverse entre regiones y que quizás no podrían cobrar ni el 10% de lo que puede llegar a valer un show de algunos de los primeros mencionados, pues ya con el puro nombre y referencias tienen un plus que aumenta la categoría y las especulaciones. Son grupos exitosos, con una buena llegada musical no sólo en el Hip Hop, con acogida de los medios de comunicación y que pueden despertar cada día con la satisfacción de poder decir “yo vivo de la música, vivo de lo que me gusta… y si no es así, por lo menos harto es lo que me ayuda”, por ende insisto ¿cómo y dónde eso puede ser sinónimo de subvalorado? Bien por todos los mencionados, porque todo indica ser que son los más idóneos para hablar del éxito, y muy bien también por toda la gente que estando detrás ha ayudado a que eso sea posible, que ahí es donde entra en los mejores casos la mencionada Habitación Del Pánico. Han conquistado metas y traspasado fronteras muy superiores de lo que encasilla al under criollo, definitivamente su desempeño musical ha sido de todo en esta vida, pero en ningún caso han pasado desapercibidos, por el contrario, han abierto algunas puertas demasiado importantes para el movimiento.

“Estáis todos locos tíos”:

Una vez cumplida la misión de calentar a las masas, Hordatoj y Dj Tee se despiden de su público pasada la medianoche y Mc Search retoma el micrófono para anunciar la presentación del invitado internacional. Acto seguido, el ímpetu colectivo de los poco menos de mil asistentes congregados para ver por primera vez a una de sus figuras más influyentes en la década de los noventa se hizo notar con creces. Bastó con escuchar las primeras pruebas de micrófono tras bambalinas de uno de los timbres de voz más particulares en la historia del rap hispano para abalanzarse a las cercanías del escenario, mientras que el tercio de los productores valencianos Cookin’ Soul, Dj Zock, terminaba de ajustar los controles para dejar correr la mítica introducción jazzística de “Activista”: el gigante David Benito (nombre real del músico proveniente de Alcalá) pisaba su primer escenario en tierras chilenas.

Se me hace indescriptible articular un orden lógico para los hechos de ese preciso momento en que Dave Bee hizo su aparición: por un lado, centenares de enérgicos fans daban muestras de cariño y a gritos coreaban a la perfección las primeras canciones, mientras que por otro teníamos un forastero que entre lágrimas de emoción, sorpresa y carcajadas, intentaba fijar su concentración en interpretar las letras, pero que involuntariamente se veía obligado a manifestar su gratitud chocando las manos con los privilegiados de la primera fila, recibiendo algunas camisetas de regalo, pidiendo impresionado que por favor detuvieran tamaña manifestación de respeto. “Yo no me lo merezco tío, esto es por ustedes” agregaba.

Quizás nunca pudo calcular con certeza qué le esperaría el día de este reencuentro, pero Dave Bee supo cómo disfrutar jugando con su público y empaparse con las demostraciones de esta inquietante fiesta. Una de las canciones del comienzo fue la actual “Hip Hop my love”, seguida de corrido por creaciones más añejas como “Uhh!! Uhh!!”,  “Con filosofía”, “Lo esperado”, “La fórmula”, “Color, forma, figura” o “Representándome”, todas estás ovacionadas desde el sonido del primer loop.

El espectáculo fue clásico: deejay y emcee en interacción con los fanáticos y sin más añadiduras ni pretensiones. Dave Bee sencillo en su vestimenta, luciendo artesanía de madera chilena a modo de bling-bling y atesorando una camiseta recibida desde el público con la caratula de Nomon estampada, la que más tarde Zock arrojaría a los tiburones por equivocación. También dio muestras de sus dotes como productor en una lúdica propuesta de crear un beat junto al público utilizando una MPC imaginaria, escogiendo el sample y las florituras necesarias para sacar del baúl un clásico que finalmente terminaría rapeando.

¡Pásatelo!:

La nueva versión 2011 de “Pásate el micrófono” tuvo participación nacional cuando invitó a Bubaseta y Hordatoj a compartir escenario. Primero Dave Bee entonando su estrofa de la versión original y luego Bubaseta con un extracto de “Afinidad y habilidad”, creación propia producida por el español, que pese a las fuertes pifias de los presentes pudo concluir, y finalmente Hordatoj, que con mejor suerte que su amigo, remató la colaboración agregando unas líneas de “No sé”. Una interesante manera de traer al presente un hit de 1997 fue la ocurrencia del productor, que lamentablemente no tuvo la mejor respuesta del público, pero que no por eso se va a dejar de valorar ese real interés que ha manifestado desde siempre por la escena chilena y sus protagonistas, dando claras pruebas de su humildad e integridad… todo lo demás son temas de gustos y en eso siempre alguien nos recalca que no hay nada escrito.

Pero también se permitió el tiempo de homenajear a sus antiguos camaradas con un mix de joints extraídos de los Comunicología Vol. I y II. Sonaban en los parlantes las voces de Frank T, Carras, Rebel, Bano y el resto de la tropa de la época, y al unísono el público respaldaba con sus voces el breve paréntesis, haciendo notar cuáles eran sus favoritos para recordar.

Daveback:

Los días posteriores al concierto hubo algunos comentarios haciendo alusión al playback que tenía a ratos la presentación del madrileño. En particular, puedo decir que no fue algo que me sorprendiera, porque al igual que todos los que pagaron su entrada al concierto sabiendo quién es Dave Bee, sabrán también que desde el año 1999 se retiró de la música y recién en el 2008 regresó, pero sólo como productor. Es de conocimiento popular que desde entonces se desligó de los micrófonos y que esta visita a Chile era más bien un reencuentro simbólico para compartir un buen rato. Conversando supe después que dentro de sus registros existían muy pocas instrumentales de aquellos tiempos, por lo mismo muchas veces fue necesario poner play a la canción como base y hacer el trabajo sobre la misma… y para qué decir de las colaboraciones de Comunicología, himnos representativos de una generación que lo tenían a él solo en la producción musical, pero que había que recapitular; así por lo menos lo entendimos con “Dejad el micrófono dónde pueda verlo” que fue uno de los puntos más altos de su actuación. No sé si sea necesario juzgar a esta altura del partido, honestamente yo esperaba mucho menos a nivel de espectáculo, pero me sorprendí al ver que pasada una hora aún había show y fuerzas para seguir.

 

Por lo demás, David no vino a engañar a nadie, fue honesto al justificar conforme avanzaba su rutina que a sus 38 años no se podía esperar mucho de él, y que si se le acababa el aire, no había más que tomarlo como una anécdota. No pude ir al concierto de Rampage que se celebró pocos días después, pero supe que fue una historia similar e incluso peor: una cosa es venir a compartir con tus fans y mostrarte transparente y la otra es simplemente cobrar un cheque mal ganado y que lo demás te importe un pepino si el show gustó o no.
Finalmente llegó la hora de poner el broche de oro al concierto y la carta bajo la manga fue “Otro nivel”. Locura total provocó entre los seguidores que se mostraban agradecidos y satisfechos por un referente cercano a ellos en todo momento, el mismo que buscando recuperar su preciada camiseta con la estampa de Jazz Two (que Zock arrojó desde el escenario) invitó a miembros del público a subirse a la tarima e intercambiar unos freestyles a cambio de que se la devuelvan, consiguiendo exitosamente su propósito.

SupercalifragilisticoespiRAFFlidoso:

Ráfael Pérez ha tenido uno de los años más activos y fructíferos de su carrera. Celebrando la publicación de Collage Binario para Chile (Mutante Discos), Latino & Proud para Estados Unidos, Canadá, Europa, México y Japón (Nacional Records) y su reciente participación en la última edición del Festival Sonar de Barcelona; tuvimos el privilegio de contar con la radiante presencia del productor y deejay en su propia casa. La del pasado jueves fue una sesión de aquellas que el Ritmonauta nos tiene acostumbrados, iniciando su espectáculo con algunos aciertos extraídos de producciones anteriores como Raffolution y los dos volúmenes de Travelling Partners, destacando: “I need a beat”, “Soul streets”, “#1 Station” y “Winter beat”. El resto fue una mezcolanza psicodélica de sonidos, colores y formas; que por más tintes futuristas y digitales les agregue el autor, los hace sonar tan estrictos como el más riguroso de los raperos. Así es Raff, capaz de pescar un acapella de Ol’ Dirty Bastard, transformar el sonido sucio de la escuela de Wu-Tang, ponerle unos cuántos sintetizadores y renovar el concepto creando una versión aún más cochina que su original; al menos así lo hizo con el “Shimmy Shimmy Ya” e incluso con “Vete” de Juan Sativo & Tea Time, producido originalmente por Nick Calaveras.

Recuerdo que llevaba más de una hora pegado viendo el show de Dj Raff desde la mitad de la sala y me fui a hablar con mi hermano Kaenedos que estaba en la misma, unos pasos más atrás. “Este loco hace rato que les pegó una patáh en el poto a los demás, les dijo: permiso cabros yo los dejo; y se disparó para imponer su propio nivel” nos decíamos, mientras seguíamos cabeceando cada nueva mezcla que salía de esa consola. Nos extrañaba que no hubiese tanta euforia como con el invitado anterior, pero supongo que después de eso quedaron todos agotados.

Definitivamente el live act que presentó esa noche merecía título de estelar, si es que Dave Bee no hubiese viajado tantos kilómetros solo para dar ese show; pero así como él con su música inspiró desde España accidentalmente una escuela en nuestro país, también creo que es bueno que haya tenido la oportunidad de conocer en vivo a la columna vertebral de la identidad musical que tiene el Hip Hop chileno; ya que detrás de ese flaco con aspecto tímido, peinado de freaky y vestimenta de electrónico-alternativo, está la cuna del sonido rap criollo en su máxima expresión. Larga vida a Dj Raff.

La noche la coronó el deejay set auspiciado por el boss Zock. Al día siguiente todavía nos esperaba el último día hábil de la semana, así que eran cada vez menos las personas que quedaban en el 334. Fue ahí la oportunidad en que Dave Bee aprovechó para estar más de cerca de sus seguidores, salir del backstage para compartir unas fotos y algunas impresiones. Yo le agradezco a él las gestiones que hizo con la productora para conseguirnos las acreditaciones y no quedar fuera de este hito, a veces por ser un medio más recatado y menos ostentoso las cosas cuestan un poco más, pero finalmente cumplimos el objetivo y nuestra visión queda expuesta en estas líneas. Agradecemos también a Sebastián Bryelone por compartir sus videos de la jornada, recomendamos visitar su canal en youtube porque tiene varios registros bien interesantes.

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