“No podía sentir” de Excelencia Prehispana: Una valiente confesión y canto al amor propio.

“No podía sentir” de Excelencia Prehispana: Una valiente confesión y canto al amor propio.

Más allá de sus 20 años de historia y experiencias, con sus reconocidos aciertos e hitos en esta vereda subcultural de la música chilena, siento que el legado más admirable de un grupo como Excelencia Prehispana es haber sabido madurar y crecer manteniendo un vínculo amistoso que ha trascendido más allá de lo artístico o profesional. Hay toda una generación que les hemos visto convertirse de adolescentes a adultos, y de alguna manera hemos acompañado el camino que escogieron, incluyendo los distintos senderos que sus integrantes han transitado hasta volver a encontrarse en esta etapa más madura de sus vidas, el nuevo ciclo que advirtieron cuando hace un par de meses coronaron sus dos décadas con la reedición y vídeo clip de su icónico single “Población”.

Con eso se encargaron de decir que sellaban la primera parte de su historia, entonces, es en este episodio donde podremos conocerles cohesionando las versiones actuales de sí mismos, aquel el punto en el que se renuncia a la comodidad de la gloria de ayer para reconquistar a su audiencia con lo nuevo, o como los hablabamos en una entrevista hace unos días: ser un presente con historia y no una historia sin presente. Por otro lado, de ese donde estamos quienes recibimos el contenido, es la prueba para determinar si como oyentes somos realmente fans del trabajo de Excelencia Prehispana o simplemente una manga de nostálgicos y nostálgicas por el romanticismo del ayer, pero, pasa que entonces te encuentras un trabajo de la naturaleza de “No podía sentir”, el single con el que abrieron este 2021, y te das cuentas que no es sólo una canción que una las voces y estilos de tres individuos talentosos, sino que detrás tiene una sustancia, trama, emoción e historia con la que reafirmas esa idea de que esos grupos que son para siempre, lo son porque les une algo verdadero que viene desde adentro. Ahí es donde radica la esencia de Excelencia Prehispana, quienes abren este 2021 sanando una de las etapas más complejas e íntimas que han superado como equipo 

“Escribí la canción desde los más profundo de mis sentimientos”revela Jet Castillo, quien asume la iniciativa creativa de “No podía sentir” con una valiente confesión:  

El año pasado tuve que internarme por mi adicción a la cocaína. Llevaba años tratando de dejarla y recuperar mi vida. Ha sido una lucha gigantesca mía y de toda mi familia, es algo que termina por manejarte y pierdes conciencia absoluta de ti. Quise dar testimonio de mi problema con el fin de liberarme de esta pena, que al escucharla más jóvenes puedan verse reflejadostomar la decisión de afrontar su enfermedad y darle solución. Todo es posible en la vida, sólo debes luchar, ser perseverante y recuperarás el amor propio. 

El carismático Javier Trujillo es una de las voces más queridas, inquietas y activas dentro de la escena de rap en Chile. Durante la última década se le vio participar en proyectos como Diatryba, HATELIFE, Sabotage y también Apología Del Delito. Actualmente se hace llamar Jet Castillo, pero no podría existir sin antes haber sido Ese Rocka o Yoshi, con lo que representan cada una de estas personalidades o etapas de un mismo ser. Resulta increíble entender el dolor que había detrás de esa sonrisa, hiperactividad y la buena onda del “tío Rocka”, características que al final del día resultan ser máscaras, no para disfrazarse ante el resto, sino para escapar de uno mismo. Desde ahora, te escribo directamente a ti, Javier.

¿Qué tan concientes somos de nuestra propia infelicidad?:

Te felicito, de verdad. Tu manera de plasmar tu historia me conmovió y agradezco la valentía de soltarla de una manera tan humana. En este mundillo del Hip Hop, aún reinan y se normalizan muchos hábitos autodestructivos. Mi intención no es ser juez de nadie, pues creo que cada quien sabrá reconocer su historia y el porqué de sus actos en el momento en que esté preparado o preparada para hacerlo, sin embargo, en el camino hasta el presente nos encargamos de fomentar por muchos años la toxicidad de los vicios como una forma de validación social. Creo que no es tu caso ni el de tus contenidos, pero ese sufrimiento que guardabas tan dentro de ti no deja de ser un reflejo individual de muchas historias que también lo han camuflado a modo de simpatía y diversión en sus canciones, por ejemplo. He visto a varios de los creadores más geniales de mi generación perderse en los excesos, carreras artísticas prometedoras estancarse en la mediocridad, y siento lástima verles llegar a los treinta o los cuarenta sin rendir ni el 20% de sus etapas más lúcidas e inquietas, con el alma literalmente perdida, como tan bien se grafica en la pellícula “Soul”. Creo que ejemplos como el tuyo, sin anteponer ninguna verdad más que la propia vulnerabilidad, hablan de que nuestra cultura se hace mayor y toma responsabilidades concientes, pero conciencia desde la práctica y no la teoría, pues la demagogia ha sido entre los vicios uno de los más tóxicos y cínicamente silenciosos de nuestra historia. Debí haberselo escuchado a Chystemc en una de sus buenas entrevistas: “cualquier persona que necesite beber alcohol para sentirse feliz, es una persona infeliz”. Puede sonar categórico e incluso canuto, pero, si nos atrevemos a ver más allá de sus palabras nos da para pensar: ¿qué tan concientes somos realmente de nuestra propia infelicidad?

No lo he visto todo en el Hip Hop chileno, pero he visto mucho. Por ejemplo, vi algunos de los más grandes festivales que posicionaron el rap de aquí en todo el continente. Estuve ahí, viendo in sitú como artistas con nada más que su voz lograban alzar más de cinco mil manos en el aire, sintiendose sobre el escenario como en la cima del mundo para rapear sus canciones sobre superación, constancia o creer en ti mismo, pero también vi el contraste en backstage encerrados en el baño 10 minutos antes de salir a escena. Insisto que no juzgo ni ataco, todo ha sido parte de nuestra propia historia y madurez, y yo no soy ajeno a ello, pero de alguna manera me llena de felicididad, incluso emoción, confirmar que las historias personas personales llevan a puntos como el de “No podía sentir” y tantos más que hay por ahí. No necesariamente para evangelizar, pero sí para demostrar que hay un crecimiento, que hay personas detrás del personaje, que hay humanidad detrás del arte, que hay vulnerabilidad incluso en la voz más ronca y profunda del panorama, como lo es en tu caso.

Te felicito, Javier. Admiro tu proceso y cómo éste nos demuestra también la solidez de un grupo como Excelencia Prehispana, donde la amistad supera los intereses y juegos del ego, donde se rapea lo que se es, y lo que se es se aprende siendo. ¿Y sabes, Javier? Qué hermoso es ver que tu enfermedad fue un desafío para tu equipo y no una excusa para desentenderse de ti y desecharte con un discurso de moralidad que busque convencer y proteger a sus seguidores con una imagen pulcra, pero sin sustancia, de lo que les gustaría representar. Eso también lo he visto mucho, y éste no es el caso, así que extiendo mis felicitaciones a tus compañeros, Mc Piri e Ymec, como a tu familia que confió en tu proceso y te trajeron de vuelta para mostrarnos verdaderamente de qué estás hecho con todos estos años de historias y vivencias encima que te hicieron viajar hasta esto. Valorar al Jet Castillo sin desconocer ni desagradecer lo enseñado por Ese Rocka.

“Encontrar la luz en la oscuridad”:

Retomo la noticia despues de estas palabras que me permití (y que sé que leíste, Javier, así que gracias por la inspiración). Refuerzo lo último con el testimonio de Mc Piri sobre lo natural y reparador que fue como compañeros sumarse a la idea original de esta canción y así lapidar este oscuro ciclo como la familia que son:

Como amigos y miembros de Excelencia Prehispana también sufrimos con esta experiencia, porque al afectarle a uno de tus cercanos todo cambia. Esta canción es un testimonio, un comenzar, un despertar positivo y a la vez un triste reflejo de lo que en muchos hogares se vive con algún tipo de adicción. Los cambios son posibles, con apoyo, amor y decisión. 

El single se gestó sobre un ritmo de Dj Seroky que cobra una fuerza e intencionalidad adicional gracias a la guitarra de Jonathan Salazar. La producción musical y arreglos son de A.L.K en los Controles en laPiezadeatrás.  

El estreno de “No podía sentir” se acompaña de un conceptual vídeo clip dirigido por Luis Zamora, el cual cuenta con la interpretación de Dannae Flores y Daio González en la danza contemporánea, además de la participación de los propios integrantes de Excelencia Prehispana. 

Sobre lo que significó el desafío creativo de proyectar una vivencia tan personal y pocas veces sacada a la luzpero necesaria de enfrentar, Ymec reflexiona y concluye lo siguiente: 

En la oscuridad absoluta es muy difícil encontrar una luz, se torna agobiante y confuso continuar. Abrir los ojos y no poder mirar nuestras manos, nuestro rostro, el indicio de un camino por el cual comenzar a salir nos parece imposible. Es ahí, en ese momento justo, cuando parece que nuestras fuerzas ya no saben qué hacer, es ahí donde aparece la música que es nuestra alma misma y nos tiende una mano, encendiendo un pequeño haz luz que nos guía hacia el camino de nuestra propia libertad.

Por Darío Gutiérrez O. (a.k.a. Güissario Patiño).
Fotografía por @lzcfotos. Agradecimientos a Mingala Agencia.

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